flickr.com / Ricardo Ricote Rodríguez
A la hora de comprar nuestro vehículo, la rápida depreciación de este o el alto valor de algunos modelos, nos pensamos en adquirir o no un vehículo de segunda mano. Tal vez, uno de los mayores inconvenientes de este tipo de compras sea conocer el estado real del vehículo, ya que supone un riesgo añadido a la compra. Debido a esto son bastantes los consumidores que descartan esta opción. Conocer el mercado y donde dirigirnos es el primer paso para la búsqueda de nuestro nuevo vehículo.
Compra a particulares: Durante muchos años fue la única forma de adquirir un vehículo usado, las ventas a particulares han decaído debido a varios factores. Este tipo de compra conlleva un alto riesgo si desconocemos al propietario y el estado del vehículo, de ahí que debamos ir acompañados por algún experto o profesional en mecánica, sin lugar a dudas el riesgo disminuye si el vendedor es una persona de confianza. Además, supone una pérdida de tiempo considerable tanto para el vendedor y el comprador al tener que realizar las transferencias y la búsqueda de crédito si no disponemos de efectivo.
Compra en concesionarios: Podemos encontrar diferentes lugares donde buscar nuestro próximo vehículo, algunos de ellos nos lleva a concesionarios de marcas oficiales donde la mayoría disponen de vehículos seminuevos o los llamados kilometro “0”. O bien a concesionarios dedicados exclusivamente a la venta de vehículos usados. Gracias a los excedentes que en algunas ocasiones llegan a tener y la obligación de ofrecer hasta un año de garantía, unido a la concesión de créditos en el mismo establecimiento, hacen que muchos usuarios se dirijan a los concesionarios en primer lugar.
Vehículos de alquiler: Las empresas de alquiler necesitan disponer de una flota renovada, ya que supondría un perjuicio demasiado grande para el cliente y la empresa el que una grúa tuviera que recoger el vehículo de la carretera. Para evitar esto, a los vehículos de alquiler se les realizan revisiones periódicas y disponen de una corta vida en la empresa, algunos apenas llegan a los dos años. Este tipo de compra conlleva una alta fiabilidad, eso si no exenta de riesgo.
En lo que va de año las ventas de vehículos usados, con respecto al año anterior han subido un 30%, cantidad que va en aumento, ya que durante el 2010 se vendieron el 80% de los vehículos usados que se pusieron a la venta.
Compra a particulares: Durante muchos años fue la única forma de adquirir un vehículo usado, las ventas a particulares han decaído debido a varios factores. Este tipo de compra conlleva un alto riesgo si desconocemos al propietario y el estado del vehículo, de ahí que debamos ir acompañados por algún experto o profesional en mecánica, sin lugar a dudas el riesgo disminuye si el vendedor es una persona de confianza. Además, supone una pérdida de tiempo considerable tanto para el vendedor y el comprador al tener que realizar las transferencias y la búsqueda de crédito si no disponemos de efectivo.
Compra en concesionarios: Podemos encontrar diferentes lugares donde buscar nuestro próximo vehículo, algunos de ellos nos lleva a concesionarios de marcas oficiales donde la mayoría disponen de vehículos seminuevos o los llamados kilometro “0”. O bien a concesionarios dedicados exclusivamente a la venta de vehículos usados. Gracias a los excedentes que en algunas ocasiones llegan a tener y la obligación de ofrecer hasta un año de garantía, unido a la concesión de créditos en el mismo establecimiento, hacen que muchos usuarios se dirijan a los concesionarios en primer lugar.
Vehículos de alquiler: Las empresas de alquiler necesitan disponer de una flota renovada, ya que supondría un perjuicio demasiado grande para el cliente y la empresa el que una grúa tuviera que recoger el vehículo de la carretera. Para evitar esto, a los vehículos de alquiler se les realizan revisiones periódicas y disponen de una corta vida en la empresa, algunos apenas llegan a los dos años. Este tipo de compra conlleva una alta fiabilidad, eso si no exenta de riesgo.
En lo que va de año las ventas de vehículos usados, con respecto al año anterior han subido un 30%, cantidad que va en aumento, ya que durante el 2010 se vendieron el 80% de los vehículos usados que se pusieron a la venta.